27 octubre 2026

Y la nave va

 Notas de programa de mi nueva pieza "Y la nave va", en di'alogo con "En el centro de la fiesta" una reflexión sobre la energía y su transmutación, en diálogo con textos de Roberto Juarroz. 


Esta obra es un tratado sobre la energía, representada por los spinners de meditación, que tienen un impulso inicial y luego van perdiendo su fuerza. La energía es retomada por los instrumentos, que la prolongan, la transforman, la transmutan, en timbres orquestados y en acciones vocales. 

Es una obra sobre la desaparición y la transformación, simbolizando las transmutaciones geográficas de mis antepasados, subidos a los barcos, esos barcos convertidos en un puntito devorado por el océano para siempre... aunque aquí estoy yo.

Ese puntito que se fue para siempre aparece del otro lado del océano. Se acrecenta y, como los sonidos en la música, los destinos comienzan a transmutarse en nuevas genealogías, nuevas historias y nuevos idiomas.

Todos estos procesos de energía en la música son procesos estéticos que, en la vida, son mucho más difíciles. 

 

Esta obra trata sobre la desaparición, sobre perderse y encontrarse, sobre ir y venir, si es que se puede, escribiendo esta noche de lluvia en mi casa en Ámsterdam. 

Mientras componía esta obra con algunos poemas de Roberto Juarroz, donde también llueve, me enteré, como una premonición del pasado, de que Juarroz había vivido a pocas cuadras de mi escuela primaria en Temperley.

 

He cruzado el mismo océano que mis antepasados en aguas de vocación, pero también, como ellos, de desvanecimiento.